MAPA DE NITRATOS. ¿ DRENAR EL ACUÍFERO ?. MEDUSAS Y ALGAS. FOSFATOS

 Clicando en el enlace de más abajo, puede consultar el 

MAPA DE NITRATOS.

 

DRENAR EL ACUÍFERO Y

OTRAS FALACIAS 

 

                Crédito:  WMC Didym



Abordamos aquí la extracción del Acuífero Cuaternario, que lleva de cabeza al lobby agroextractivista (término bastante oportuno al caso) en la Región de Murcia desde hace tiempo y que no para de difundir por los medios de comunicación. aunque no deja de ser, en terminología de Pedro Macanás, una pseudosolución o, en palabras del documento de la Fundación Nueva Cultura del Agua, una solución aparente, que realmente no lo es. Drenar, dragar... todo vale para el lobby, todo menos lo que se ha de hacer, que es reducir el uso de nitratos, con soluciones en origen basadas en la naturaleza, que son las que no quiebran los límites de la naturaleza, vulneración que produce nefastas consecuencias para nuestro querido mar y los seres de su ecosistema.

 

 "La reducción de los niveles piezométricos del acuífero Cuaternario.

 

Desde el gobierno regional de la Región de Murcia, el sector agrario y otras voces, se viene insistiendo en que el acuífero Cuaternario, con una elevada contaminación por nitratos, constituye la principal vía de entrada de agua y nutrientes al Mar Menor. En coherencia con esta idea, consideran que los esfuerzos deben dirigirse a reducir los niveles piezométricos del Cuaternario, de forma que se reduzca el flujo hídrico hacia la laguna. Para ello consideran que debe realizarse obras hidráulicas para captar agua del acuífero Cuaternario, a través de la construcción de drenes paralelos a la ribera del Mar Menor y baterías de pozos. El agua captada, una vez desalobrada, sería utilizada para riego. 

Resulta cuando menos sospechoso el elevado consenso existente en torno a la idea de que la principal vía de contaminación del Mar Menor es el acuífero Cuaternario, especialmente cuando no existen evidencias contrastadas de ello. De hecho, según la DIA del proyecto Vertido Cero, la entrada subterránea es el componente sujeto a una mayor incertidumbre en el balance hídrico de la laguna, dado que a la descarga subterránea al Mar Menor se le asigna un rango de posibles valores de gran amplitud, entre los 5-6 hm3 anuales que se venían estimando hasta ahora por los diferentes estudios hidrogeológicos, hasta el valor de 68 hm3 anuales, propuesto por trabajos recientes (Jiménez-Martínez et al., 2016). La entrada de nutrientes a la laguna procedentes de las aguas subterráneas aparece igualmente sin cuantificar y sujeta a un rango amplio de incertidumbre. En cambio la entrada por aportes superficiales, que alcanza valores muy significativos, en términos redondos entre 35 y 40 hm3 anuales según la DIA, están sujetos a un rango de incertidumbre mucho más estrecho. A pesar de ello, las medidas que prioriza el proyecto Vertido Cero, como se ha explicado en el epígrafe anterior, prioriza la ejecución de obras hidráulicas (batería de drenes y pozos) para la captación de agua del acuífero Cuaternario. 

En diciembre de 2019 Tragsatec presentó un informe con el resumen de los trabajos de cuantificación de la descarga subterránea al Mar Menor a partir del seguimiento de 7 campañas de piezometría y de calidad de las aguas en 70 puntos situados en una banda de 3 kilómetros en torno al Mar Menor, entre junio de 2018 y octubre de 2019. Este informe (Tragsatec, 2019) estima una entrada subterránea entre 5 y 13 hm3 . Hay que tener en cuenta además que parte de los nitratos contenidos en los flujos subterráneos, en función de las características de las áreas de afloramiento, podrían sufrir procesos de desnitrificación antes de alcanzar la laguna, de forma que la proporción de los nutrientes que entran por vía subterránea sería aún menor. Atendiendo sólo a los flujos hídricos y con los valores medios de los rangos de entrada hídrica superficial (entre 35 y 40 hm3 según la DIA del proyecto Vertido Cero) y subterránea (entre 5 y 13 hm3 según el estudio de Tragsatec), la entrada superficial sería cuatro veces superior a la subterránea. Esta proporción sería coherente con los resultados obtenidos en primera instancia en 2016-2017, cuando se intervino exclusivamente en los flujos superficiales (salmueras procedentes de la desalobración y vertidos a través de la rambla del Albujón), tras lo que tuvo lugar una reducción de la concentración de nitrógeno en la columna de agua de la laguna. Esta proporción entre la entrada superficial y la subterránea sería también coherente con las estimaciones que venían manejando los autores de este trabajo. 

 Pese a todo ello el gobierno regional y el sector agrario siguen insistiendo en que el acuífero Cuaternario es el principal responsable de la contaminación del Mar Menor. Esta insistencia podría explicarse por cuatro razones fundamentales:

 i. Las competencias sobre los acuíferos recaen de forma exclusiva sobre la Administración General del Estado, en concreto sobre la Confederación Hidrográfica del Segura, lo que permite que el gobierno regional se desentienda de su responsabilidad en el colapso ecológico del Mar Menor por su falta de control sobre el regadío y en general sobre el conjunto de actividades agrarias del Campo de Cartagena y por no haber velado por la conservación del Mar Menor pese a sus numerosas figuras de protección nacionales y sobre todo internacionales, todo ello competencia exclusiva de la Comunidad Autónoma. 

ii. En la actualidad están en curso varios procedimientos judiciales por la degradación del Mar Menor, procedimientos en los que están imputadas un amplio número de empresas agrarias, responsables de los regadíos intensivos del Campo de Cartagena. Si se asume la tesis de que la principal fuente de contaminación del Mar Menor es el acuífero y no los flujos superficiales, se aleja y diluye la responsabilidad directa en dicha contaminación de las actividades agrícolas actuales (que se manifiestan de forma inmediata en los flujos de contaminación superficiales). De acuerdo con esta tesis, puesto que el foco de contaminación que está degradando el Mar Menor es el acuífero Cuaternario, en realidad dicha degradación es el resultado de la contaminación acumulada durante décadas en el acuífero, producto de una actividad “histórica” que no puede ser atribuida a los actuales titulares de las explotaciones agrarias, que verían así facilitado su itinerario judicial. 

 iii. Más allá de los procedimientos judiciales en marcha, asumir que la principal fuente de contaminación del Mar Menor es el acuífero Cuaternario contribuye a desviar el foco del sector agrario del Campo de Cartagena, como principales responsables de la exportación de nutrientes a la laguna, exportación que continúa sin demasiados cambios en la actualidad y que fue el factor desencadenante de la crisis eutrófica de 2016 y del actual colapso ecológico del Mar Menor. Sin duda desviar el foco del sector agrario facilita que los regadíos intensivos del Campo de Cartagena continúen con su actividad como hasta ahora, sin cambios de relevancia. 

iv. Quienes sustentan la tesis de que la principal vía de contaminación es el Cuaternario proponen como solución básica la realización de obras hidráulicas para reducir los niveles piezométricos del acuífero, de forma que se reduzca el flujo subterráneo hacia la laguna. Estas obras consisten en drenes perimetrales para captar agua del Cuaternario y baterías de pozos, bombeos y desalobración del agua captada, que después sería aprovechada como agua de riego. Es decir, la solución para el problema generado por los regantes del Campo de Cartagena termina dándole agua para riego a los regantes del Campo de Cartagena. Por otra parte, quienes sustentan esta tesis no explican qué sentido tiene captar agua del Cuaternario con el fin de reducir los niveles piezométricos para dársela de nuevo al regadío, cuyos drenajes seguirán elevando los niveles piezométricos. Estos niveles comenzaron a ascender a finales de los años 80, cuando a raíz de la llegada de las aguas del Trasvase Tajo-Segura el regadío del Campo de Cartagena comenzó a crecer a elevado ritmo, crecimiento que ha continuado después con aguas de todo tipo de origen (subterráneas, desaladas y reutilizadas, además de las del trasvase). Si realmente se desea reducir los niveles piezométricos, la solución ha de centrarse en el factor que origina este problema, que no es otro que la expansión del regadío en la cuenca del Mar Menor y plantear, por tanto, una reducción significativa del regadío actualmente existente."

 

Martínez Fernández, J. 2022 "El Mar Menor, Falacias y Realidades". Observatorio de Políticas de Agua (OPPA). Fundación Nueva Cultura del Agua.


Martínez Fernández, J. & Esteve Selma, M.A. 2020 "El colapso ecológico de la laguna del Mar Menor", en Retos de la planificación y gestión del agua en España. Informe 2019. Fundación Nueva Cultura del Agua.

 

MAS INFORMACIÓN:   

ONDA REGIONAL. Rosa Gómez Cerezo, profesora titular de departamento de Ecología e Hidrología de la UMU : "El freático está alto por los regadíos, drenarlo no tiene sentido si se sigue regando"

LAS NOTICIAS RM: El ensayo propuesto por el Gobierno regional para oxigenar el Mar Menor no es viable según una experta en la laguna

Guaita-García, N., Martínez-Fernández, J., Barrera-Causil, C.J. et al. Local perceptions regarding a social–ecological system of the mediterranean coast: the Mar Menor (Región de Murcia, Spain). Environ Dev Sustain 23, 2882–2909 (2021).

 


La no-eutrofización, los fosfatos y otros discursos para desviar la atención del sector agrícola.




CUIDEMOS 
LAS MEDUSAS, ALGAS Y HIERBAS MARINAS



Crédito:  WMC  T.Friedrich



Hemos de cuidar las medusas, ya que, como dicen nuestro compañero de Ecologistas en Acción, Rubén Vives: 

Si no hubiese medusas podría haber una explosión de algas verdes y de otros organismos que colonizarían la laguna. El agua del Mar Menor se podría poner verde como una moqueta [la famosa sopa verde].
La 'Cotylorhiza tuberculata' [conocida como "huevo frito" o agucuajada], cumple una labor importante, que se está viendo mermada este verano y, que consiste en alimentarse «de los nitratos que entran en la rambla del Albujón, de los lixiviados agrícolas procedentes de todo el Campo de Cartagena.

 El veneno de esta medusa no es peligro para nuestra salud, tal y como detalla Protección Civil

Crédito:  WMC  HansHillewaert

Esta especie convive con otras dos en el Mar Menor, la Aurelia aurita (también conocida como medusa común o medusa de cuatro ojos), originaria del Mar Menor, y la Rhizostoma pulmo (o medusa blanca).  


Seba

Crédito:  WMC  SylvainLeBris


Las algas y hierbas (las praderas marinas), hay que respetarlas porque las hojas de las hierbas (la más abundante en el Mar Menor es la seba o Cymodocea nodosa)  suelen ser lugar de puesta y de hábitats de numerosos especies de animales y vegetales como diversas algas, crustáceos, gasterópodos, pequeñas anémonas, etc  y constituyen zonas de refugio y alimentación para multitud de especies de peces del Mar Menor. 

La Cymodocea desapareció a partir de los tres metros de profundidad, lo que equivale aproximadamente al 85% de la superficie de todo el Mar Menor.  Es una de las especies que “soporta el ecosistema en todos los sentidos”.  (Juan Manuel Ruiz).

Los fondos donde abunda la seba son conocidos como sebales o sebadales. En zonas con sedimento fangoso, puede estar acompañada por el alga Caulerpa prolifera, formando praderas mixtas (“sebadal-caulerpal”).


Dictamen para incluir las poblaciones canarias de seba (Cymodocea nodosa), en el Catálogo Español de Especies Amenazadas con la categoría de vulnerable.



Y para concluir un par de enlaces hacia artículos interesantes sobre el Mar Menor: